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Editorial: Mes de los Niños, Agosto 2024

Llega agosto y desde la CEFIC de Cooperativa de la Previsión Social queremos extender un fraterno saludo a todas nuestras socias y nuestros socios junto a quienes día a día construimos la cooperativa que hoy somos. Agosto también significa niñeces; como es costumbre desde hace tiempo, el segundo domingo del mes celebramos con alegría a nuestros niños y niñas, y es por esto que este saludo va especialmente dedicado a esas pequeñas personas que, más temprano que tarde, tomarán las riendas del futuro y dirigirán al país hacia el camino que, en libertad, conciencia y unidad, decidan. Asimismo, extendemos este saludo a las familias y a todas las personas que se dedican a su cuidado, formación y socialización.

Queremos aprovechar esta oportunidad para continuar reflexionando colectivamente sobre cuestiones que debemos atender, reconociéndonos como parte de un movimiento cooperativo tanto nacional como internacional, con valores y principios comunes. En este sentido, recordamos el compromiso de las cooperativas con las comunidades donde nos instalamos; nuestro séptimo principio destaca la importancia del bienestar y el buen desarrollo de la comunidad. Y es que el único objetivo que debe guiar nuestras acciones es el beneficio de dicha comunidad, promoviendo un desarrollo saludable de nuestra sociedad, un aspecto directamente vinculado al progreso de cada persona que la integra. Las cooperativas existimos por y para nuestras sociedades.

El movimiento cooperativo tiene en su esencia una base democrática sólida: promueve una participación amplia, plural e igualitaria en la toma de decisiones y el acceso a oportunidades. Estas raíces están en constante diálogo con las comunidades en las que nuestras cooperativas están asentadas. La Cooperativa de la Previsión Social no es una excepción, y por eso queremos resaltar el estrecho vínculo del cooperativismo uruguayo con la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de justicia.

A lo largo de la historia las sociedades que coexistimos en nuestro planeta hemos discutido, acordado y declarado a nivel internacional una cantidad de derechos inherentes a las personas. Tan es así que al día de hoy los Estados integrados en la Organización de Naciones Unidas deben velar por la garantía de derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales reconocidos por todos los Estados parte.

Tal como explica Luberti (2006), sucede que los derechos humanos son vulnerados repetidamente, y difícilmente existan Estados que hayan cumplido durante toda su existencia con su rol de garantes de tales acuerdos. En particular, la falta de soluciones a los problemas de la pobreza y la carencia de vivienda interpelan mucho a nuestro país, sobre todo en momentos en los que nos damos cuenta de que existe un ya establecido 10% de nuestra población que se encuentra en la pobreza. Este dato se vuelve más cruel si se toma en cuenta solamente a los más pequeños: el 20% de los niños de menos de 6 años viven bajo la línea de pobreza en Uruguay.

El movimiento cooperativo ha demostrado ser una herramienta útil a la hora de llegar a las poblaciones que más vulnerados tienen sus derechos, siendo capaces de ofrecer soluciones, bienes y servicios a precios accesibles y alejados del lucro. Además, el movimiento cooperativo como tal, no solo es un actor social o económico, es también un actor político, con capacidades evidentes a la hora de bregar por el bienestar de los ciudadanos y de posicionarse a favor de aquellas poblaciones en las posiciones más débiles de nuestra sociedad. Y es por esto que creemos que es necesaria la participación de un actor como lo es el movimiento cooperativo, junto a sus brazos ejecutores: las cooperativas.

En el sentido de lo anterior, Luberti (2016) explica que en un “mundo globalizado observamos que el ser humano (…) se encuentra totalmente desorientado” (Luberti, 2016). Las personas nos vemos bombardeadas por una enorme cantidad de información que nos dificulta el análisis y la definición de prioridades. Y es por esta razón que consideramos que las cooperativas pueden y deben aportar en este aspecto también, ya que “se hace necesario un reordenamiento social, para mejorar las ideas y los comportamientos. El cooperativismo ha sido, es y será un colaborador permanente en dicho reordenamiento a través de la permanente difusión de sus valores y principios, participando en la enseñanza, en la educación y en la cultura de todos los pueblos del mundo” (Luberti, 2016).

Es por lo anterior que en este cierre queremos reafirmar nuestra convicción y nuestro compromiso como Cooperativa de la Previsión Social con la defensa y la promoción de los derechos humanos, para todas y para todos. Con la confianza de que contamos con ustedes para seguir construyendo un movimiento fuerte y presente en el país, la CEFIC de la Cooperativa de la Previsión Social les envía un cálido saludo, y mantiene la convicción de que colectivamente podemos construir el futuro que queremos, un futuro viable, especialmente para las generaciones que recién han llegado e incluso para aquellas que están por venir.

Comisión de Educación, Fomento e Integración Cooperativa (CEFIC)

COOPERATIVA DE PREVISIÓN SOCIAL

Agosto 2024

Editorial: Felices Fiestas, Diciembre 2024